Habla la estatua


Hablaba de grietas, abismos y vacíos. Describía enredados laberintos, oscuros, salvajes, de los que no se podía salir. Se hacía dueño de soledades inventadas, silencios eternos. Caminaba sobre recuerdos afilados y sangraba anhelos. Envolvía todas sus letras con densa niebla para que nadie las descifrara. La oscuridad alimentaba sus mañanas y mecía sus insomnios. Volaba entre metáforas y libros abandonados. Soñaba regalar gritos, recibir caricias, danzar con los versos y acostarse con sus desvelos. Escribía, soñaba, hablaba y hablaba, tanto, que olvidó sentir, ser, existir. Quieto. Ahora sólo sabe escribir sobre la arena que cubre su cuerpo. Eterna estatua de lamentos.

 

Anuncios

Acerca de Julio Muñoz

He escrito tanto sobre mí que poco a poco me estoy convirtiendo en palabras, por eso, búscame en ellas. Ver todas las entradas de Julio Muñoz

One response to “Habla la estatua

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: