Archivo de la etiqueta: Al vuelo

DeseARTE

El arte mide la elasticidad de la mente.

 

Cambiemos de color como en una pesadilla Pop de Andy Warhol.

Imagen

 

Tu mirada oscura, tosca, como pintada por Rembrandt.

 

Imagen

 

Tu luz intensa, invisible, delicada, casi artificial, como si Monet te hubiese pintado sobre sus nenúfares.

 

Imagen

 

 

Tan real como una pera de Cézanne.

 

Imagen


Trece Rosas

Imagen

Trece rosas y sus lamentos

Trece rosas y sus vientos

La sangre resbala sobre sus espinas

La muerte entre sus recuerdos.

La misma daga que arrebató a Lorca

El torrente de sus palabras

El mismo miedo, el mismo pensamiento

El mismo dolor bajo la horca.

El tiempo dormido las recuerda

Ahora que la noche cubre el cielo

Su valor es un grito aterrador.

Trece rosas marchitas

Trece rosas cortadas

Y el dolor de un niño que grita.

Julio Muñoz

En memoria de las Trece Rosas y de todas las víctimas del horror fascista.

Imagen

Las Trece Rosas

Carmen Barrero Aguado (20 años, modista). Trabajaba desde los 12 años, tras la muerte de su padre, para ayudar a mantener a su familia, que contaba con 8 hermanos más, 4 menores que ella. Militante del PCE, tras la guerra, fue la responsable femenina del partido en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Martina Barroso García (24 años, modista). Al acabar la guerra empezó a participar en la organización de las JSU de Chamartín. Iba al abandonado frente de la Ciudad Universitaria a buscar armas y municiones (lo que estaba prohibido). Se conservan algunas de las cartas originales que escribió a su novio y a su familia desde la prisión.

Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista). La mayor de las trece. Tenía un hijo. No tenía ninguna militancia política. Era católica y votante de derechas. Fue detenida por relacionarse con un músico perteneciente al Partido Comunista. Escribió una carta a su hijo la madrugada del 5 de agosto de 1939, que le fue entregada por su familia (todos de derechas) 16 años después. La carta aún se conserva.

Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista). Al iniciarse la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en las casas-cuna (donde se recogía a huérfanos y a hijos de milicianos que iban al frente). Fue nombrada secretaria de organización del radio Norte. Al acabar la guerra se encargó de la reorganización del PCE en ocho sectores de Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Julia Conesa Conesa (19 años, modista). Nacida en Oviedo. Vivía en Madrid con su madre y sus dos hermanas. Se afilió a las JSU por las instalaciones deportivas que presentaban a finales de 1937 donde se ocupó de la monitorización de estas. Pronto se empleó como cobradora de tranvías, ya que su familia necesitaba dinero, y dejó el contacto con las JSU. Fue detenida en mayo de 1939 siendo denunciada por un compañero de su “novio”. La detuvieron cosiendo en su casa.

Adelina García Casillas (19 años, activista). Militante de las JSU. Hija de un guardia civil. Le mandaron una carta a su casa afirmando que sólo querían hacerle un interrogatorio ordinario. Se presentó de manera voluntaria, pero no regresó a su casa. Ingresó en prisión el 18 de mayo de 1939.

Elena Gil Olaya (20 años, activista). Ingresó en las JSU en 1937. Al acabar la guerra comenzó a trabajar en el grupo de Chamartín.

Virtudes González García (18 años, modista). Amiga de María del Carmen Cuesta (15 años, perteneciente a las JSU y superviviente de la prisión de Ventas). En 1936 se afilió a las JSU, donde conoció a Vicente Ollero, que terminó siendo su novio. Fue detenida el 16 de mayo de 1939 denunciada por un compañero suyo bajo tortura.

Ana López Gallego (21 años, modista). Militante de las JSU. Fue secretaria del radio de Chamartín durante la Guerra. Su novio, que también era comunista, le propuso irse a Francia, pero ella decidió quedarse con sus tres hermanos menores en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo, pero no fue llevada a la cárcel de Ventas hasta el 6 de junio. Se cuenta que no murió en la primera descarga y que preguntó “¿Es que a mí no me matan?”.

Joaquina López Laffite (23 años, secretaria). En septiembre de 1936 se afilió a las JSU. Se le encomendó la secretaría femenina del Comité Provincial clandestino. Fue denunciada porSeverino Rodríguez (número dos en las JSU). La detuvieron el 18 de abril de 1939 en su casa, junto a sus hermanos. La llevaron a un chalet. La acusaron de ser comunista, pero ignoraban el cargo que ostentaba. Joaquina reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. No fue conducida a Ventas hasta el 3 de junio, a pesar de ser de las primeras detenidas.

Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista). Se afilió al Partido Comunista en abril de 1938 después de que un obús matara a su hermana y a unos chicos que jugaban en un descampado. Al acabar la guerra fue el enlace entre los dirigentes comunistas en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Victoria Muñoz García (18 años, activista). Se afilió con 15 años a las JSU. Pertenecía al grupo de Chamartín. Era la hermana de Gregorio Muñoz, responsable militar del grupo del sector de Chamartin de la Rosa. Llegó a Ventas el 6 de junio de 1939.

Luisa Rodríguez de la Fuente (18 años, sastre). Entró en las JSU en 1937 sin ocupar ningún cargo. Le propusieron crear un grupo, pero no había convencido aun a nadie más que a su primo cuando la detuvieron. Reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. En abril la trasladaron a Ventas, siendo la primera de las Trece Rosas en entrar en la prisión.

Fuente: Wikipedia


Azul


Se deja llevar por el azul.
Se deja.
Se lleva el dolor con el frío.
Se hiela.
Se tiende sola sobre la hierba.
Se tienta.

Hace volar los suspiros.
Es niebla.
Hace crujir los sentidos.
Es piedra.
Ella es todas, ella es oda.

Es roca y llora.

Es grieta y quema.


En blanco

Sigo aquí, en medio de todo sin que se me ocurra nada, mirando el vacío desbordarse por mis dedos, mirando el blanco invadiendo mis deseos.

No escribir es como callar lo que quieres decir, conteniéndote, ser el  dique que quiere explotar porque está seco, aguantando el empujón del quiero, resistiendo el impulso de gritar, pero otra vez nada, y así hasta llenarlo todo.

Están ahí, estoy aquí, son las palabras las que no llegan.

¿O soy yo el que no las alcanzo?

Lo malo de no escribir será cuando los personajes se acostumbren a estar callados y no quieran decir más porque olvidaron de dónde vienen, qué hacen aquí, quién soy yo.

Arrugar un papel tras otro hasta sentir que eres tú el que se arruga, se agrieta hasta que no eres nada, y eso es todo porque no sé ser si no es escribiendo.

Otra noche contigo, blanco, otra vez oscureciendo todo, dejándome sin nada, y otra vez no sé que decirte, no me dejas ver, me robaste las palabras.

Hasta el próximo color.


Ella

A mi lado, ella. No se le ve sangrar, no se le oye llorar, pero se siente su herida, palpita terror.

Tiembla.

Me quiero acercar y decirle:

-No estés sola bajo la lluvia.-
Pero no llueve, tampoco me oye, y el viento pasa entre los dos.

Tan lejos.

Se derrumba, y todos miramos a otro lado. Ese lado donde no hay nadie, ni nosotros mismos. Ese lado que es abismo.

Negro.

Nadie le escribe el camino, ella tampoco quiere caminar, no puede porque está cayendo. Desde el fondo todos somos sus monstruos.

Y nada.

Nadie.

Solo ella.

En los ojos arena, su tiempo lágrimas.

Todo ha sido real, deberían llorar por ella, porque  ya no puede llorar.

Tú.

Todos.

Ella.


Sin un ayer que olvidar

Aquí les dejo una colaboración con Ester Marfer ( @jEsterSoy ), de nuevo volvemos a escribir juntos (desde “Mundos paralelos” no lo hacíamos) y otra vez hemos utilizado Twitter como una herramienta de inspiración, creando desde el rincón que nos dejan los mensajes directos (DM)   el primer  “Encadenados”, idea que es original de @sea_breve  “Cadáver exquisito”                ( http://seabreveporfavor.com/ ) que consiste en escribir un tuit cada uno llevando la historia a un escrito, poema o como se quiera llamar.

Como siempre, un placer compartir letras con Ester. Sin más explicaciones les dejo con el primer “Encadenados”. Al final del post encontraran una dirección para descargarse el escrito en pdf. Gracias por leer.

“Encadenados”

Sin un ayer que olvidar

Antes de olvidar el nombre de ella, lo escribió profundo en la corteza de un árbol, por cada letra, una lágrima que reflejaba su rostro.

El viento hacía crujir las ramas, al compás de su maltratado corazón,
deshojándolas sobre su abatido ser.

Algún día dejará de ser, olvidará todo lo que le hizo estremecer, algún día será
silencio, el vaivén de la hoja que no llega a caer.

No albergará nombres en sus ojos y dejará de acariciar imposibles; será incógnita en un futuro sin presente.

Un presente sin ayer, un lugar sin posición, una lágrima sin sentido, un dolor sin razón, una vida olvidada en la corteza de un árbol.

Y llegarán los otoños, disfrazados de tormentas y vendavales, a despojarlo de
hojas y ropas. Llegarán en un adiós eterno, sin vida.

Julio Muñoz & Ester Marfer

Pincha aquí  para descargar el pdf. 

Duermes

Duermes, y bajo la almohada guardas las soledades que acompañaron tu día.

Duermes sin saber que alguien se desvela por saber de tus sueños, por ser tus sueños.

Duermes besando los sueños que cada día duermen conmigo.

Duermes esperando que te despierten antes de morir.

Duermes viajando siempre al sur, rodando montaña abajo.

Duermes ajeno a la vida tras el cristal, en paz, duermes.

Duermes por miedo a despertarte.

Duermes, pero el sol ya se enreda en tus ojos.

Duermes ¿Seré yo el que te despierte?